«Vale la pena luchar por un San José más limpio» dice doña Rosmery.

octubre 20, 2014 • Ciudad, Destacados, Opinión • Views: 2400

Un día en el trabajo. Para doña Rosmery ningún día es igual, por eso disfruta tanto lo que hace.

Un día en el trabajo. Para doña Rosmery ningún día es igual, por eso disfruta tanto lo que hace.

Tal vez sea a quienes más debamos agradecer por poder disfrutar de un centro de San José sin tanta basura y malos olores, al menos en el caso de los bulevares de la Avenida 4, Barrio Chino, alrededores del Correo y como no, de la Avenida Central. Son las “Muni” como les llama la gente. Ese grupo de señoras que vemos todas las mañanas y tardes recogiendo basura de los caños, alcantarillas y basureros. Barriendo cada adoquín, quitando hasta el confeti que quedó de tres Navidades pasadas. Doña Rosmery es una de ellas. Madre y jefa de hogar de Poás de Aserrí, es parte de las 24 señoras encargadas de la limpieza de los bulevares. Tiene 6 años dedicándose a esta labor y haber podido hacerlo, ha sido para ella “una salvada” pues “a personas como yo y mis compañeras no les dan trabajo” -comenta. Dice que una de las cosas que les preguntaron cuando las entrevistaron fue si a ellas les daba vergüenza que las vieran barrer. “A mí no, si esto es trabajo como cualquiera, al contrario, cuando pasa familia mía y amigos todos me saludan. La verdad no me molesta ni lo veo como algo menos.”. –termina diciendo. Hace poco incluyeron a varios hombres para que les ayudaran con ciertas zonas que son más difíciles de limpiar, sin embargo, reconoce que aunque es “solo barrer”, existen situaciones donde se complica mucho, tal vez por el lugar en sí, o por la cantidad de gente que transita. “Mis compañeras y yo a veces nos preguntamos de dónde sale tanta gente, es que es increíble la cantidad de personas que cruzan San José todos los días”. –dice doña Rosmery mientras se acerca a uno de los grandes basureros frente a la tienda Universal.

Con sus herramientas de trabajo.

Con sus herramientas de trabajo.

Tienen 2 horarios y todos los días las rotan de lugar. Un grupo entra a las 6:00 a.m. y sale a la 1:00 pm., el otro entra en la tarde y sale a las 7:00 pm. Y cada día que llegan a la Municipalidad les asigna la zona donde estarán. “Nosotras nos dividimos las zonas dentro de los bulevares, siempre andamos en pareja, entonces por ejemplo, a mí me toca hoy de Chelles a la Universal, y a mi compañera de aquí hasta pegar con el San Juan” –dice. A doña Rosmery, por sorprendente que parezca para algunos, le encanta trabajar en el centro de la capital pues conoce mucha gente y además, todos los días son diferentes. Y, cuando puede darse una escapada con las amigas, también les gusta a ir a lugares aledaños, como el bar La Moderna o el ya conocido La Bohemia. “A mí me gusta lo que hago y me gusta pensar que gracias a mi aporte, podemos tener bulevares más bonitos. Nosotras nos esforzamos y por dicha se nos apoya mucho. Tenemos un gran equipo, y en serio, en labores como estas, lo que sobra son las ganas y el amor por la ciudad”. Doña Rosmery no se equivoca. En efecto su oficio es de los más importantes en la ciudad. Gracias a él podemos gozar de un ambiente más limpio y más feliz, aspectos difíciles de resaltar en nuestra capital.

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