San José de lucha, de amor y de resistencia social

Su cuerpo refleja su preocupación y resistencia social. Foto tomada por: Óscar Monge.

junio 5, 2015 • Ciudad, Destacados • Views: 1813

“Tenía que hacer algo, de lo contrario, mi conciencia no me dejaría tranquila» Dice doña Milena. Y esta es la esencia de su lucha.

Una foto no es solamente una imagen, pues esta guarda momentos impactantes,  atesora recuerdos, esto lo comprobé con la señora Milena. Era ya el sexto día de mayo, doña Milena mientras veía las noticias en la sala de su casa, escuchó que la Municipalidad de San José va a cortar las palmeras en el Parque Central y como ella misma dijo: -“Esa noticia fue la gota que derramó el vaso”-. Salió de su casa acompañada de unas bolsas, aproximadamente tres metros de cadena y su bolso, con el único objetivo de crear conciencia sobre la tala de árboles que se está dando en los deferentes parques de Costa Rica.

Doña Milena en plena lucha por lo que considera son tesoros naturales irreemplazables de la ciudad. Foto tomada por: Óscar Monge.

Doña Milena en plena lucha por lo que considera son tesoros naturales irreemplazables de la ciudad. Foto tomada por: Óscar Monge.

“No me importa lo que los demás piensen de mí, que me digan vieja ridícula, payasa o lo que sea, estoy aquí porque de lo contrario mi conciencia no me dejaría tranquila” – expresó. Al hablar un poco más con doña Milena, nos cuenta que parte de su familia no estaba de acuerdo con lo que hacía, sin embargo, llegó para salvar lo que llama: “El futuro de nuestras generaciones”, los árboles y palmeras de los parques de Costa Rica. En el caso del Parque Central, son palmeras Roystonea regia o mejor conocidas como Real Cubana, que se caracterizan por su gran altura que oscila entre los 25 y 40 metros, su espectacular apariencia y fácil cultivo.

Una de las razones por las que doña Milena protege las palmeras del Parque Central con tanto fervor es porque cada día al caer el sol, estas funcionan como refugio para miles de pericos en San José. También dijo que aunque lloviera o que durante el día no comiera nada, no se movería de ese lugar, porque alguien tiene que levantar la voz ante tanta destrucción y ese alguien, era ella.

Estuvo encadenada a la misma palmera durante todo el día y durante ese tiempo se acercaron muchos ciudadanos a escucharla, unos de acuerdo con la tala de dichas palmeras y otros no, ya que piensan que estas forman parte de la historia del la ciudad. No solo fueron ciudadanos los que  dedicaron  tiempo a escucharla, dos medios de comunicación nacional en el transcurso del día se presentaron a entrevistarla y a través de ellos, doña Milena expresó sus ideales y su preocupación.

Su cuerpo refleja su preocupación y resistencia social. Foto tomada por: Óscar Monge.

Su cuerpo refleja su preocupación y resistencia social. Foto tomada por: Óscar Monge.

En respuesta a su protesta, la Municipalidad de San José envió al encargado respectivo a conversar con ella y con esto logró su objetivo puesto que su protesta logró un impacto suficiente para llamar la atención de la ciudadanía, incluyendo la Municipalidad.

En definitiva la decisión que doña Milena tomó al salir de su casa, resistir y hacerse escuchar, es de admirable valentía y son estas acciones las que nos hacen reflexionar y a la vez nos recuerdan que en Costa Rica tenemos el derecho de libre expresión y el deber de hacerlo valer, ya que con él podemos lograr grandes cambios para el país.

Reseña escrita por: Óscar Monge, participante del I módulo «Escénica Urbana y Espacio Público» del proyecto IMAGEN_CRÍTICA.

Edición: Kimberly Alvarado. Socióloga y facilitadora del módulo e integrante del proyecto.

Gracias Óscar por ese espíritu emprendedor que nos anima a todos y todas. ¡Seguimos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *