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CChepe

septiembre 4, 2014 • Arte y Cultura, Ciudad, Destacados, Noche, Opinión, Tendencias • Vistas: 2319

Miércoles 27 de agosto

Corrió el rumor de que Karen O, cantante de los Yeah Yeah Yeahs, vendría a Costa Rica pero hay rumores que no corren, caminan ni andan… y luego está este. Muy a pesar de eso más de uno se dejó seducir con la idea. Y está bueno: hay que fabular con lo imposible para romper con la rutina.

Con Karen en mente llegamos a lo que el país entero conoce como “El Museo de los Niños” cuyo nombre oficial es en realidad “Centro Costarricense de Ciencia y Cultura“. La Antigua Penitenciaría Central operó como una sucursal del infierno por 70 años (1909-1979) y quedó en abandono hasta que en 1994 retomó labores para convertirse en ese C.C.C.C. que nadie ubica por esas siglas. Además del Museo alberga el Auditorio Nacional, la Galería Nacional y, desde hace unos días, Crea+.

Esta noche la cita era en la Galería Nacional, donde, previo a escuchar el vinilo de Karen O (“listening parties” similares se celebraron en distintas ciudades del mundo) se presentarían Editus, The Movement in Codes y Florian Droids, en el marco de Sofar Sounds. No solo la alineación resultaba inusual, también el recinto. Pongámoslo así: echarse una birra a la par de una pintura de $5000 mientras The Movement la revienta a todo tren no suele ser cosa de todos los días. Lo disfrutamos. Además de las bandas el show lo puso y complementó Dino Real, quien con su Cofradía Real ha venido levantándole la falda a Chepe por doquier. Bien por eso.

One More Day es el más reciente disco de The Movement in Codes, fechado en mayo del año en curso.

Día jueves me llegó otro rumor: “ya abrió el nuevo Kalú en Escalante”. Este probó ser cierto: enchuté el disco que aquí arriba les comparto y tomé rumbo a la nueva sede de Kalú, 50 este del Parque Francia, o bien, sobre la esquina de Calle 31 con Avenida 5. Si todavía se le complica le tiro otra referencia: de Santa Teresita 300 este y 200 sur. Ya si no lo logra con ninguna de las señas anteriores tal vez no merezca usted las bondades de la CaféOteca, ubicada, precisamente, en la esquina de Kalú. El concepto “tres en uno” que ofrece el restaurante, acuerpa así una cafetería de lujo (doy fe de ello), una tienda enfocada en diseño costarricense (Boutique Kiosco) y, por supuesto, el restaurante como tal. 

Tienda café y restaurante en una casa de ensueño.

Tienda café y restaurante en una casa de ensueño.

Tras un par de negros sin azúcar (uno de Poás y otro de Puntarenas) partí a pie hasta el Centro para las Artes y la Tecnología, otro nombre por la mayoría desconocido pero bajo el cual fue rebautizada la Antigua Aduana (Nave de Ladrillo y Casa del Cuño), epicentro una vez más de la Feria del Libro. Más adelante iría por mi buchaca de libros, por hoy, la obra de holalola e Iden-tica me acompañaron a casa. Dos pequeñas manifestaciones de hasta dónde puede llegar el diseño y el arte local (no-exclusivo-de-museos) cuando un par de chispas entusiastas echan a andar. Precisamente espacios como el Kiosko impulsan y proyectan a este tipo de gentes ilusas y excéntricas (¿no lo es cualquiera que se dedique al arte en Costa Rica?).

Enruté una vez más hacia el C.C.C.C. No visito el espacio más de 3 veces al año y sin embargo esta vez le caí 2 en menos de 24 horas. Crea+ se inauguraba y Luis Umaña tuvo la gentileza de invitarme. Crea+ viene siendo el complemento ideal al Museo de los Niños, un espacio dedicado a quienes marchan entre los 12 y los 22 para que puedan encontrar en un solo lugar todo lo necesario para leer, escuchar música, jugar, escalar, entrarle al futbolín, bailar, actuar, tocar (instrumentos, pues), en fin, dígalo usted, Crea+ lo ofrece, hasta tabletas con el afán de democratizar el acceso a la tecnología. Como esta gente ya pensó en todo desde ya se están cocinando iniciativas conjuntas de la mano de Acción Joven y Empleate para atender la exclusión estudiantil y el desempleo en su población meta. Un brete redondo y para el aplauso.

La noche me encontró abordando las calles de Los Yoses, Escalante y La California junto a Carpe Chepe, a cuyo tour me apunté por primera vez. Mientras Luis Guillermo Solís rendía su informe de los 100 días un grupo de comunicadores se permitieron un descanso cultural, arquitectónico y, digámoslo así, birrero. La modalidad Carpe Craft Beer nos llevó por una ruta dedicada a la cerveza artesanal y su sana y bien complementada degustación. Mónica Morales lo explica mejor y más completo por aquí.

Marcos Pitti, leyenda del futbolín.

Marcos Pitti, leyenda del futbolín.

Si bien el popular Chema se roba el show con sus explicaciones puramente cerveceras el tour toma un importante valor agregado gracias a Marcos Pitti y su descarada afición por la arquitectura, el urbanismo y, sobre todo: caminar por fuckin Chepe. Piti, fan declarado de las caminatas guiadas por reconocidos expertos como Andrés Fernández, ha ido tomando nota con el afán de compartir y reproducir ese conocimiento que nos permite apreciar de otra forma las históricas casas que acompañan nuestros pasos por las aceras de San José.

¿Que no hay nada que hacer en San José? Este fue un recuento muy superficial de todo lo que uno puede encontrarse en solo 24 horas. Tantas cosas quiero hacer, que no alcanzo a recorrer, todo lo que en mi cabeza llego a tener.

Fotografía principal: Maria Vargas. Fotografía de Pitti: Ignacio Sequeira. Fotografía Kalú: Facebook de Kalú.

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